19 de junio de 2019 0 Comment

Digitalizar la empresa. El reto de los empresarios para 2022,

En marzo del 2020 el virus SARS-CoV-2 se hizo presente en nuestro país y en cuestión de días nos encerró a todos en casa. Los estudiantes pasaron a tener clases a través del ordenador y muchas pequeñas empresas y autónomos pudieron seguir funcionando gracias a las tecnologías. Sin embargo, la existencia de una brecha digital sigue mermando las posibilidades de éxito de muchos.

¿Qué es la brecha digital?

La brecha digital hace referencia a la diferencia de acceso a la que se enfrentan los individuos, las empresas y las regiones geográficas a las tecnologías de la información. Este concepto se remonta a los años 80 para referirse a los países subdesarrollados o en vías de desarrollo que carecían de infraestructuras de telecomunicaciones. Más tarde, el término se utilizó para hacer referencia a la diferencia de acceso entre la población a Internet.
Así pues, existe una brecha digital entre personas de clase alta o clase media con la gente de clase baja, ya que no tienen el mismo acceso a ordenadores o a Internet. También existe una brecha digital entre las grandes ciudades y pueblos con malas comunicaciones, ya que el acceso a Internet se ve dificultado.
Cuando se hace referencia a la brecha digital entre empresas, se señala el gap entre aquellos negocios ya digitalizados, que disponen de página web, perfiles en las redes sociales y en las que las tecnologías están presentes en el día a día del negocio y aquellos en los que no. La crisis pandémica ha puesto de manifiesto la falta de digitalización de las pequeñas y medianas empresas.

Causas de la brecha digital

Tal y como se ha comentado en el artículo, la brecha digital se atribuyó en un primer momento al subdesarrollo y se percibió como un problema que desaparecería con la mejora de las infraestructuras tecnológicas y la comercialización de los productos tecnológicos. Sin embargo, a pesar de que cada día se encuentran más productos tecnológicos en el mercado la brecha digital sigue existiendo. Los principales problemas a los que se enfrentan las empresas españolas son los siguientes:
  • Brecha de acceso. Posibilidades que tienen las empresas para acceder a este recurso. En España, por ejemplo, hay empresas que se encuentran situadas en zonas geográficas donde la conexión a Internet es deficiente. Hay planes gubernamentales para atajar este problema.
  • Brecha de uso. Hace referencia a la falta de competencias digitales. En España aún hay muchos empresarios o profesionales que no tienen conocimientos básicos de las tecnologías informáticas. Saber manejar las redes sociales, la página web de la empresa o el correo electrónico es esencial para llevar un negocio.
  • Brecha de calidad de uso. Aunque se posean competencias digitales, un conocimiento profundo permitirá hacer un buen uso de la red y sacar el máximo partido a la tecnología en favor del negocio.
El desconocimiento y la insuficiente educación digital de los empresarios o autónomos son los principales problemas que generan una brecha digital entre empresas. Y es que, por poner un ejemplo, 6 de cada 10 pymes creen que crear una página web es un proceso que conlleva más de un día (es un proceso que simplificado puede llevar menos de una hora).

Cómo un negocio puede empezar su trayectoria digital

Internet es un canal poderoso que todos quieren, por lo que es fundamental que el mundo empresarial entienda las reglas del juego. Al igual que en las grandes compañías donde su uso está muy extendido, para las pequeñas y medianas empresas el networking les permite crear potentes estrategias de comunicación y estar más cerca de sus clientes potenciales. No hay digitalización sin plataforma o sitio web, es el elemento clave de la organización para empezar a crear imagen de marca en el mundo digital. Por lo tanto, es necesario crear una página web accesible y fácil de utilizar para los usuarios, así como óptima para su posicionamiento en los motores de búsqueda. Será necesario elegir entre un gestor de contenidos o un diseño web a medida, e incluso la integración de la web con un CRM que permita gestionar stock y pedidos de clientes de forma sencilla. Todo depende del tipo de negocio y la necesidad de posicionamiento a nivel digital. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en un canal de comunicación y venta más para las empresas. En este punto se vuelve imprescindible conocer el tipo de público que se encuentra en cada una de ellas para integrar la imagen de la compañía en la red más adecuada. Lo importante será crear conversaciones con los clientes potenciales a través de la marca, su actividad o sector empresarial. Asimismo, existen multitud de formas de llegar a usuarios potenciales a través de Internet. Las inversiones publicitarias en buscadores o redes sociales es cada día mayor, pero para poder crear una estrategia de marketing digital que aporte ingresos al negocio, deberán establecerse las primeras bases de la digitalización a través de la creación presencia digital web y social. Atajar estos retos es esencial, no obstante, es necesario contar con profesionales que puedan dar soluciones: expertos en imagen corporativa, diseño web, redes sociales, etc. Aunque muchas empresas no pueden permitirse un departamento concreto para esto. Como alternativa surgen plataformas en las que es posible contratar profesionales que trabajan de forma autónoma, los servicios freelance en Fiverr, por ejemplo, se adaptan a cada tipo de negocio y ofrecen la posibilidad de trabajar con especialistas por horas o proyectos, además de ofrecer garantías a precios muy económicos. Poder establecer por fases la digitalización del negocio se vuelve más sencillo de este modo. Empezar con el desarrollo de una página web y establecer las bases de la estrategia de marketing a llevar a cabo, permitirá establecer una hoja de ruta correcta y definir prioridades para atacar con los profesionales necesarios en cada momento.
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